Como miembros del departamento jurídico nos anteponemos a los problemas y situaciones negativas que surjan en nuestro entorno legal. Desde nuestro punto de vista, la economía debe estar al servicio del ser humano y de su felicidad, y no al contrario. La cultura empresarial actual sufre la misma afección que la sociedad general: un materialismo chato que reduce el ser humano y la vida consciente a la mera producción y consumo de productos y al enriquecimiento material.

En nuestra actividad jurídica ligada a la económica de la empresa, no nos olvidamos que el fin es la felicidad propia y la ajena, sin obviar que asesor jurídico de nuestro departamento tiene como papel principal garantizar el cumplimiento de la legalidad en las operaciones de nuestro negocio y es clave en cualquier estrategia empresarial.